No desvelamos nada nuevo si te decimos que la industria audiovisual es uno de los sectores más dinámicos y creativos del mercado laboral actual.
Desde rodajes de cine a producciones televisivas. Desde campañas publicitarias a plataformas de streaming. Y no nos olvidamos ni de documentales ni de proyectos digitales que generan miles de oportunidades profesionales para actores, músicos, bailarines, figurantes, guionistas, técnicos y otros trabajadores artísticos.
Sin embargo, detrás de este entorno creativo también pueden surgir situaciones de conflicto laboral que afectan gravemente a la salud, la dignidad y los derechos de los profesionales implicados
El acoso laboral en la industria audiovisual constituye una realidad que durante años permaneció invisibilizada. Por fortuna, a día de hoy, recibe una creciente atención jurídica, social e institucional.
Las especiales características de este sector acaban favoreciendo, por desgracia, situaciones de abuso si no se dan los mecanismos adecuados de prevención y protección.
En Mi Consoltoría estamos especializados en asesoramiento jurídico y orientación laboral para artistas. Ofrecemos asistencia legal personalizada, habitualmente de forma online para poder llegar a todo el territorio nacional, a profesionales del sector audiovisual que necesitan conocer sus derechos o actuar frente a situaciones de acoso laboral.
Siempre que enfrentes una de estas circunstancias, o tengas cualquier tipo de duda al respecto, contacta con nosotros de inmediato. Sin ningún tipo de compromiso.
¿Qué se considera acoso laboral en la producción audiovisual?
El acoso laboral, también conocido como mobbing, consiste en una conducta reiterada o sistemática dirigida contra una persona trabajadora con el objetivo o efecto de degradar sus condiciones laborales o perjudicar su bienestar psicológico
Es importante recalcar que el elemento clave e imprescindible para que se dé acoso en el trabajo es que esta conducta se reitere en el tiempo. Si se trata de un caso aislado, nos encontraremos ante una agresión o un episodio violento, pero no será calificado como acoso.
En el ámbito audiovisual, estas conductas pueden producirse tanto en rodajes, escenarios o auditorios, como en oficinas de producción, salas de edición, estudios de grabación o cualquier otro entorno profesional relacionado con la creación audiovisual.
Conviene tener en cuenta que el acoso psicológico en el trabajo audiovisual no siempre se manifiesta mediante agresiones evidentes. En muchas ocasiones se presenta de forma progresiva a través de comportamientos aparentemente aislados que, mantenidos en el tiempo, terminan generando un grave perjuicio para la víctima.
Lo que sí has de tener seguro es que la legislación laboral española protege a todos los trabajadores frente a este tipo de conductas, independientemente de la duración de su contrato o de la naturaleza artística de tu actividad profesional.
Particularidades del acoso laboral en el entorno audiovisual
El sector audiovisual presenta características específicas que pueden influir en la aparición o detección de situaciones de acoso.
Por ejemplo, la temporalidad de muchos contratos provoca que numerosos profesionales teman denunciar por miedo a perder futuras oportunidades laborales. Además, y en este sentido, la elevada competitividad existente en determinadas áreas puede favorecer relaciones laborales desequilibradas.
Por otra parte, la estructura jerárquica de algunos proyectos audiovisuales tiende a dificultar que las víctimas identifiquen claramente los límites entre una exigencia profesional legítima y una conducta abusiva.
Repetimos: estos son solo algunos ejemplos.
Estas circunstancias hacen especialmente importante contar con asesoría legal para víctimas de acoso en medios audiovisuales y conocer los recursos de protección existentes.
Cómo reconocer el acoso laboral en la industria creativa
No todas las situaciones conflictivas constituyen acoso laboral. Sin embargo, existen determinados comportamientos que te han de servir como señales de alerta:
- Humillaciones constantes delante del equipo: cuando una persona es objeto de críticas vejatorias, burlas o descalificaciones reiteradas ante compañeros de trabajo, tiene todos los números para que exista una situación de acoso. Al fin y al cabo, son conductas que afectan tanto a la dignidad personal como al desarrollo profesional del trabajador.
- Aislamiento profesional deliberado: excluir a un trabajador de reuniones, comunicaciones importantes o decisiones relacionadas con su actividad puede formar parte de una estrategia de hostigamiento. Y es que este aislamiento genera inseguridad y todo tipo de dificultades para desempeñar correctamente las funciones asignadas.
- Asignación de tareas degradantes o imposibles: imponer responsabilidades claramente inferiores a la cualificación profesional o exigir objetivos inalcanzables también constituye una forma de presión psicológica. Con este tipo de actuaciones lo que se busca es provocar errores o justificar futuras sanciones.
- Amenazas relacionadas con la continuidad laboral: utilizar la posibilidad de no renovar contratos como mecanismo de intimidación resulta especialmente grave en sectores con alta temporalidad. Porque no, la incertidumbre laboral nunca puede emplearse como herramienta de control sobre los trabajadores.
Acoso a trabajadores artísticos en sets de filmación
Los rodajes constituyen entornos de trabajo especialmente intensos. Los plazos ajustados o la coordinación de numerosos profesionales pueden generar situaciones de estrés que, en ocasiones, derivan en conductas inapropiadas.
Sin embargo, ninguna circunstancia productiva justifica comportamientos que vulneren los derechos fundamentales de los trabajadores.
Los profesionales artísticos siempre tienen derecho a desarrollar su actividad en condiciones de respeto, seguridad y dignidad; lo cual incluye la protección frente a insultos, pero también amenazas, humillaciones o cualquier forma de violencia psicológica.
Acoso sexual laboral en el entorno artístico audiovisual
Dentro de las situaciones de acoso que pueden producirse en el sector audiovisual, el acoso sexual merece una atención específica debido a su especial gravedad.
Se considera acoso sexual cualquier comportamiento verbal, físico o no verbal de naturaleza sexual que tenga como objetivo o consecuencia atentar contra la dignidad de una persona
Lo que incluye:
- Comentarios o insinuaciones sexuales no deseadas: las bromas, observaciones o propuestas de contenido sexual constituyen acoso cuando resultan ofensivas o no son consentidas.
- Condicionamiento de oportunidades profesionales: ofrecer papeles, contratos o ventajas laborales a cambio de favores sexuales constituye una conducta ilegal de extrema gravedad. Y tienen importantes responsabilidades para sus autores.
- Contacto físico no consentido: cualquier aproximación física de carácter sexual realizada sin consentimiento puede dar lugar a acciones legales. Ten siempre presente que la protección jurídica alcanza a todas las personas trabajadoras, independientemente de su categoría profesional.
Derechos laborales de los artistas en producción audiovisual
Los profesionales del sector artístico cuentan con los mismos derechos fundamentales que cualquier otro trabajador.
La normativa laboral, aplicando directamente lo que establece la Constitución Española, reconoce expresamente el derecho a la integridad física y moral, a la dignidad personal y a la protección frente al acoso en cualquiera de sus modalidades.
Asimismo, las víctimas tienen derecho a denunciar los hechos sin sufrir represalias por parte de la empresa o de otros responsables del proyecto audiovisual.
Y, aunque a veces hay dudas al respecto, has de saber que la protección del trabajador artístico ante el acoso no depende del tipo de contrato firmado ni de la duración de la relación laboral.
Marco legal del acoso en producción audiovisual
La regulación del acoso laboral se encuentra recogida en distintas normas jurídicas que resultan plenamente aplicables al sector audiovisual.
Entre ellas destacan el Estatuto de los Trabajadores,

la Ley de Prevención de Riesgos Laborales,

la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres

y diversas disposiciones relacionadas con la protección de los derechos fundamentales.
La legislación sobre acoso laboral en medios audiovisuales obliga a las empresas a adoptar medidas preventivas y actuar diligentemente cuando tengan conocimiento de posibles situaciones de hostigamiento. Recuerda que para que estas situaciones sean tratadas como acoso deben haber ocurrido varias veces, no de forma aislada.
De hecho, el incumplimiento de estas obligaciones acarrea tanto responsabilidades laborales como administrativas (incluso penales).
La importancia del movimiento #MeToo en la protección de los trabajadores artísticos
El movimiento #MeToo, que alcanzó una enorme repercusión internacional en 2017 tras las denuncias de numerosas actrices de Hollywood contra el productor Harvey Weinstein, marcó un antes y un después en la forma de entender el acoso sexual y el abuso de poder dentro de la industria audiovisual.
Los testimonios de cientos de profesionales pusieron de manifiesto que muchas mujeres habían sufrido presiones, chantajes o comportamientos de naturaleza sexual para acceder a determinados papeles o avanzar en sus carreras. Un suceso que permitió visibilizar un problema estructural que durante décadas había permanecido silenciado o incluso normalizado, impulsando cambios legislativos, protocolos internos y una mayor concienciación social sobre la necesidad de proteger a los trabajadores artísticos frente a cualquier forma de acoso.
Aunque el foco mediático se situó inicialmente en el cine y la televisión, estas situaciones no eran exclusivas del ámbito audiovisual. En otros sectores artísticos, como el de la música, también han existido importantes desigualdades y estereotipos de género que condicionaban el desarrollo profesional de muchas mujeres.
Durante años fue relativamente frecuente cuestionar los méritos de las intérpretes que obtenían plazas en determinadas orquestas o conseguían papeles de relevancia, atribuyendo sus logros a relaciones personales o a supuestos favores, en lugar de reconocer su preparación y talento. Del mismo modo, numerosas profesionales encontraron mayores dificultades para acceder a determinadas oportunidades interpretativas, mientras que los hombres eran considerados con más frecuencia para puestos de concierto o de mayor proyección artística.
Hoy existe una mayor sensibilización frente a estas conductas, pero ello no significa que hayan desaparecido por completo. Precisamente por eso resulta esencial que los artistas conozcan sus derechos, que las empresas implanten protocolos eficaces de prevención y actuación, y que cualquier conducta de acoso, discriminación o abuso de poder pueda denunciarse con las debidas garantías jurídicas. La igualdad de oportunidades y el reconocimiento del mérito profesional constituyen principios esenciales para construir un entorno artístico libre de cualquier forma de violencia o discriminación.
Cómo denunciar el acoso laboral en producción audiovisual
Las denuncias de acoso laboral en el cine, la televisión o cualquier otro ámbito audiovisual pueden canalizarse por distintas vías.
En primer lugar, puede acudirse a los procedimientos internos establecidos por la empresa, como puede ser el canal interno de denuncias. También puedes acudir a los representantes legales de los trabajadores, que son los delegados de personal o los miembros del comité de empresa. Pero no te preocupes; cuando estos mecanismos no resultan eficaces o la gravedad de los hechos lo aconseja, existen otras alternativas legales.
La Inspección de Trabajo interviene cuando se detectan incumplimientos en materia de prevención de riesgos laborales o protección de los trabajadores. Puedes denunciar anónimamente, tanto de forma presencial como telemática. Además, no es necesario que estés trabajando en esos momentos en la empresa donde sufriste acoso, puedes denunciar también si ya no trabajas ahí.
Asimismo, la jurisdicción social permite reclamar indemnizaciones por daños y perjuicios derivados del acoso sufrido.
En los casos más graves, especialmente cuando existen amenazas, agresiones o conductas de naturaleza sexual, también pueden iniciarse procedimientos penales.
El acoso laboral en la producción audiovisual constituye una problemática que afecta gravemente tanto a la salud de los trabajadores como al desarrollo de sus carreras profesionales.
Por eso mismo, desde hace años en Mi Consoltoría decidimos ofrecer asesoramiento jurídico y orientación laboral especializada para artistas y profesionales del ámbito audiovisual. Un trato especializado para profesiones igual de especializadas.