Mucho ruido y pocas altas. Las obligaciones legales de la empresa en la contratación de artistas.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, la industria de los eventos y la cultura es uno de los sectores más dinámicos y creativos del mercado laboral actual.

La variedad de formatos es infinita: festivales de música, producciones teatrales, cinematográficas o audiovisuales, galas corporativas, conciertos al aire libre, pequeños recitales, o, en contraste, grandes eventos de entretenimiento. Estos son tan sólo unos ejemplos de espectáculos públicos que generan miles de oportunidades profesionales para actores, músicos, bailarines, figurantes, técnicos y otros trabajadores del ámbito artístico.

Sin embargo, detrás de este entorno creativo también suelen esconderse situaciones de precariedad, abusos e incumplimientos normativos que afectan gravemente a tu seguridad, tu futuro y tus derechos como profesional.

La informalidad en la industria del espectáculo constituye una realidad que durante años permaneció invisibilizada y aceptada como «lo normal». Por fortuna, hoy en día, como trabajador artístico estás cada vez más protegido y la ley exige un rigor absoluto a quienes te contratan. Las especiales características de este sector acaban favoreciendo, desgraciadamente, situaciones de desamparo si no conoces qué es lo que la productora está obligada a hacer por ti.

En Mi Consoltoría estamos especializados en asesoramiento jurídico y orientación laboral para artistas escénicos y trabajadores del sector audiovisual. Ofrecemos asistencia legal personalizada, habitualmente de forma online para poder llegar a todo el territorio nacional, a profesionales que necesitan conocer sus derechos o defenderse ante irregularidades de sus empleadores. Siempre que enfrentes una contratación dudosa o tengas cualquier tipo de duda al respecto, contacta con nosotros.

El punto de partida: Tus derechos de alta y cotización

Como artista, es fundamental que no te dejes engañar por la complejidad administrativa de tu profesión. Muchos de tus compañeros se preguntan cómo cotizar a la seguridad social pensando que es una tarea que recae sobre ellos mismos. Nada más lejos de la realidad. Cuando te contratan para un bolo, ensayo o espectáculo, la entidad que te llama asume automáticamente el papel de empleador.

Por tanto, si alguna vez te has cuestionado cómo darte de alta en seguridad social como artista, la respuesta es que tú no debes hacerlo, debe hacerlo la empresa. Y lo que es más importante: este trámite es un requisito indispensable que la productora o sala debe realizar de forma previa a que pongas un pie en el escenario o en el local de ensayo.

Incluso si en tu equipo o compañía hay compañeros extranjeros, la empresa no puede excusarse en la burocracia. Ellos están obligados a saber cómo gestionar la seguridad social de los artistas invitados utilizando los convenios internacionales pertinentes. Tu única preocupación debería ser tu desempeño artístico, no la burocracia de quien te contrata.

Fuera de guion: la trampa de la factura, el falso autónomo y las obligaciones reales del empleador.

En el ámbito audiovisual y de eventos, estas conductas irregulares no siempre se manifiestan de forma evidente. En muchas ocasiones se presentan a través de peticiones aparentemente inofensivas, como el clásico: «Pásame una factura por la actuación».

Si no eres un trabajador por cuenta propia constituido legalmente como tal, pedirte una factura es ilegal. Ante esta situación, tú tienes derecho a exigir a la empresa o productora que sepa cómo regularizar la contratación de los artistas que participen en sus eventos.

La contratación legal de artistas por empresas exige que se te trate como a un trabajador por cuenta ajena (un asalariado). Ten claras las siguientes señales de alerta:

  • Ausencia de papel firmado: El contrato no es de atrezzo: por qué la formalización por escrito es innegociable. El contrato del artista y las obligaciones de la empresa siempre deben quedar reflejados por escrito, por dos motivos: el primero, que en la inmensa mayoría de los casos se trata de contratación temporal, y el Estatuto de los Trabajadores establece que estos contratos deben formalizarse por escrito;

El segundo, que el reglamento específico de artistas dispone que cualquier contrato artístico, ya sea temporal o indefinido, se debe formalizar por escrito, sin excepción. Trabajar «de palabra» te deja completamente desprotegido ante un accidente o un impago. Y es ilegal. Para que te quedes más tranquilo, aunque la empresa no te facilite una copia por escrito, puedes exigírsela en cualquier momento de la relación laboral, aunque ya hayas empezado a trabajar ahí.

  • Obligarte a ser autónomo: La cotización de artistas freelance en eventos, o lo que es lo mismo, que cotices por ti mismo como si trabajases por cuenta propia, solo es legal si tú actúas de manera verdaderamente independiente. Si tocas en un festival que marca la hora, el escenario y el equipo, eres un empleado, asalariado o trabajador por cuenta ajena. Es indiferente como lo quieras llamar, tu empleadora debe cotizar por ti.
  • Delegar responsabilidades: Tú debes exigir el cumplimiento legal en la contratación artística, al igual que se cumple la normativa de contratación en cualquier otro sector. No asumas los costes de gestoría ni de seguros que le corresponden a quien organiza el evento. Reclamar que te den de alta a veces puede generar fricciones con productoras abusivas. Si estas fricciones derivan en represalias, amenazas o aislamiento, recuerda que también te protegemos frente al acoso laboral en producción audiovisual.

Lo que la empresa organizadora te debe por ley

Los profesionales del sector artístico cuentan con los mismos derechos laborales que cualquier otro trabajador. Conocer tus derechos como artista contratado por una empresa es tu mejor escudo protector. No dejes que te digan que «en el arte las cosas funcionan de otra manera».

La ley dispone claramente que “empresa contratante y afiliación de artistas” son un binomio inseparable. Es decir, te contratan, te afilian. Y si ya estabas afiliado, te dan de alta. No hay excepciones. Asimismo, la relación entre la empresa organizadora y la cotización de artistas debe ser directa: ellos asumen la mayor parte de tu coste social.

Asegurarte de que estos dos conceptos, “empresa organizadora y seguridad social en eventos”, van de la mano, garantiza que tengas:

  1. Protección ante accidentes: Si te lesionas durante el espectáculo, será considerado accidente de trabajo. Y si no estabas dado de alta en Seguridad social, no te alarmes. Sigues estando protegido, la única diferencia es que tu empleadora deberá afrontar sanciones de distinta índole por su incumplimiento legal. En algunos casos, tendrá que asumir el coste de la asistencia sanitaria que recibas para recuperarte del accidente, e incluso indemnizarte.
  2. Derecho a prestaciones: Esos días cotizados suman para tu futuro: baja laboral, maternidad, paro o jubilación, por poner algunos ejemplos.
  3. Transparencia: La relación laboral que mantenéis entre la empresa organizadora y tú exige legalmente que recibas una nómina clara donde se especifique cuál es tu salario bruto y qué retenciones se han aplicado.

El marco legal que te protege

Tu trabajo no es un simple pasatiempo, es una profesión amparada por la ley. La gestión legal de la contratación de artistas recae sobre la productora, pero la protección recae sobre ti.

Actualmente, la normativa de seguridad social para artistas reconoce las particularidades de tu trabajo. La intermitencia de la profesión está contemplada. Por eso, la normativa laboral para la contratación de artistas obliga a la empresa a realizar unas regularizaciones mensuales basadas en todo lo que has cobrado, no solo en los días sueltos que has actuado.

No puedes renunciar a tus derechos. Las obligaciones de cotización por eventos culturales son innegociables para los promotores. Del mismo modo, las obligaciones de las empresas productoras con sus artistas incluyen garantizar tu prevención de riesgos laborales en el set o escenario.

En Mi Consoltoría revisamos a fondo si las obligaciones de la empresa al contratar artistas se están cumpliendo en tu caso. Es común que las promotoras intenten recortar gastos ignorando sus responsabilidades legales, y es ahí donde nosotros intervenimos para defenderte.

Ellos deben asumir todas las obligaciones fiscales y sociales. Esto significa aplicar las retenciones de IRPF correctas y pagar su cuota patronal. Las obligaciones laborales con artistas en eventos son estrictas, y saltárselas supone un fraude a la Seguridad Social que te perjudica directamente a ti y a tu vida laboral.

¿De quién es la responsabilidad económica? Quien paga al músico, elige la canción… y paga la Seguridad Social.

A veces, las productoras intentan confundir al artista sobre los costes de su contratación. Si alguna vez te has preguntado quién paga la seguridad social de un artista contratado, grábate esto a fuego: el organizador del evento (el empleador) es quien debe abonar a la Seguridad Social tanto su cuota empresarial como la parte que te retiene en tu nómina. Tú no tienes que pagarle nada de tu bolsillo a ninguna institución si trabajas por cuenta ajena.

El régimen de seguridad social para artistas está diseñado para protegerte a ti. Si la Inspección de Trabajo detecta que estás actuando sin contrato, la responsabilidad recaerá sobre ellos mediante fuertes multas. Sin embargo, si no exiges tus derechos, el principal perjudicado serás tú, porque estarás regalando tu tiempo sin cotizar para tu futuro.

Las responsabilidades legales al contratar artistas no terminan cuando se apagan los focos. Si descubres meses después que la productora no te dio de alta, puedes reclamar. Tienes derecho a denunciar los hechos sin sufrir represalias por parte de la empresa.

Tu arte merece estar asegurado

La seguridad social en espectáculos artísticos no es un favor que te hace la empresa; es tu derecho incuestionable. Exigir la seguridad social obligatoria en eventos artísticos es el primer paso para dignificar tu profesión. Ya sea en un rodaje, en una obra de teatro, tocando en una pequeña sala o en un festival multitudinario, la seguridad social para artistas contratados es lo único que te garantiza una red de protección si las cosas salen mal.

No permitas que la desidia de un organizador arruine tu trayectoria. Si sospechas que la productora no está realizando correctamente los trámites de contratación para espectáculos, o si te están coaccionando para firmar condiciones abusivas, no te quedes callado.

Por eso mismo, en Mi Consoltoría ofrecemos servicios de orientación laboral especializada para artistas escénicos y profesionales del ámbito audiovisual. Un trato especializado, de asesores legales que conocen a fondo el sector porque también son profesionales artísticos, para unos trabajadores que merecen todo el respeto legal.

Contar con apoyo profesional a la hora de defender tus derechos laborales y asegurarte de que tu talento no sea explotado es crucial. Ahora ya sabes lo que te corresponde y a quién recurrir si necesitas ayuda. Que no se baje el telón de tus derechos: asegúrate de cotizar cada función y blindarte frente a cualquier abuso.

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